viernes, 10 de agosto de 2018

Día 29

2985

10 de agosto

Muchas veces se me ha criticado cierta tendencia que tengo a cambiar. Los cambios siempre asustan y, al parecer, la gente que me rodea se siente amenazada por esta tendencia. Pero para tranquilizarlos, después de haber pensado mucho en ello, he llegado a la conclusión de que en realidad no es que esté yo todo el tiempo cambiando, sino que más bien lo que hago es comenzar. Empezar una y otra vez las cosas. Y como comenzar no es repetir, porque cuando comenzamos estamos obligados a empezar desde cero, parece que estoy todo el rato haciendo cosas diferente y cambiando. Pero no, comenzar no es lo mismo que cambiar. Comenzar, me atrevería a decir es avanzar, es crear y transformar. Y yo - siguiendo un poco aquello que decía Ezra Pound en su ensayo-artículo "How I Began" de que "el artista está siempre comenzando. Cualquier trabajo artístico que no sea un comienzo, una invención o un descubrimiento tiene poca valía"- lo que hago es estar siempre comenzando. Comienzo todo, todo el tiempo. Sin ir más lejos, creo que comencé el primer capítulo de la novela una doscientas cincuenta veces y, hasta ahora, pasar al segundo parece ser una empresa imposible. Pero no me preocupa porque sé que cuando lo empiece, lo volveré a empezar varias veces más y, estoy seguro, se me volverá a acusar de que estoy siempre cambiándolo, pero lo que es realidad estaré haciendo (como hacen los artistas, según Pound) es estar siempre comenzando. Así que les digo a aquellos que me acusan de cambiante que, la próxima vez que me mude de ciudad o que cambie de ideas o de trabajo, no será, como ellos creen, porque tenga cierta tendencia al cambio, sino porque soy un artista y, como buen artista, siempre me preocupo por estar comenzando, inventando o descubriendo para ver si mi obra pueda llegar a tener alguna vez cierta valía.

Y ahora me voy para así poder comenzar algo, cualquier cosa, para darle forma de obra de arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario