viernes, 30 de marzo de 2018

Tentativa de escribir un posible diario del proceso de escritura de mi segunda novela.

IMG_20180330_184310

30 de marzo.

Elijo este día pero podría haber escogido cualquier otro. No hay nada especial en eso. Es más, podría incluso haber esperado un par de días más y haber hecho coincidir el comienzo de este diario con el primer día del mes de abril. Pero no. Empiezo hoy porque sí. Así, con determinación. Siempre me gustó la respuesta “porque sí”. Es una respuesta que, aunque da la impresión de cerrada y rotunda, está, en cambio, cargada de posibilidades.

Es hoy el día en que empiezo este diario de la escritura de mi próxima novela que lleva el título provisorio de Vidas pasadas. Provisorio es también el hecho de que realmente vaya a escribir otra novela. Pero por ahora supongamos que sí; que es una posibilidad. Así que allá vamos.

Este diario empieza hoy pero la idea de la novela surgió hace tiempo. No son procesos simultáneos.

Ya tengo trabajada la idea general de la historia que quiero contar y algunos bocetos de posibles personajes y situaciones. No es mucho pero sobre ese material trabajo. O, mejor dicho, con eso hago lo que puedo. Del tema hablaré más adelante.

Pero bueno, por hoy esto es todo. Vamos de a poco. Espero que nadie estuviese esperando nada demasiado profundo. Esto es simplemente la tentativa de escribir un diario sobre la escritura de la novela y hay que saber que mientras uno está escribiendo una novela no todos los días salen cosas geniales, ni siquiera útiles. Es más, me atrevería a decir que muchos días no sale nada de nada. O lo que sale es pura rabia por la impotencia de no poder escribir nada de nada.

Hoy, por ejemplo, apenas retoqué, un poco, un esbozo que tengo de la idea de cómo será el primer capítulo y la voz del narrador. Nada más. Con eso me conformo. Además ya estoy agotado.

Cierro aquí. Adieu.

sábado, 10 de marzo de 2018

La posibilidad de una biblioteca secreta

 

IMG_20180310_181621

Hay una biblioteca dentro de la Biblioteca que visito habitualmente. Una biblioteca escondida que me obsesiona porque no puedo acceder a ella. Siempre pido algún libro, que sé que está allí dentro, para poder espiar aunque sea un momento, cuando la bibliotecaria atraviesa la puerta que da a esa biblioteca secreta. Y cuando la puerta se abre inspiro hondo por la nariz para ver si me llega el olor de los libros viejos. Fantaseo con escabullirme rápido detrás de la señora, sin que me vea, y quedarme encerrado dentro aunque sea una noche. Una noche de intimidad entre la biblioteca secreta y yo. Pasear mis ojos por sus estanterías y descubrir títulos que no conozco y autores conocidos que había olvidado; encontrarnos todos allí a oscuras, encerrados hasta que amanezca, formando una sociedad secreta que se reúne en una biblioteca secreta. Mañana quizás me anime a colarme secretamente. Hoy me conformo con un fugaz vistazo, de reojo, a través de la puerta entreabierta de la biblioteca secreta y fantaseo mientras escribo estas lineas.

lunes, 5 de marzo de 2018