viernes, 12 de julio de 2019

Día 57

Fernando Pessoa (Mariano Re)

12 de julio

"Leer es soñar de la mano de otro", dice Pessoa. Y yo lo leo a él y sueño agarrando fuerte su mano para que no se me escape.

lunes, 8 de julio de 2019

Día 56

Levrero (Mariano Re)













8 de junio
Me aburro.
Leo pero no me concentro. Me duele el cuello. Tampoco logro sentarme a trabajar, así que doy vueltas por la casa. Hago cosas rutinarias para olvidarme de que me aburro y de que me duele el cuello, pero no funciona, sigo aburrido y dolorido. Me pongo a hacer unos ejercicios para estirar el cuello, pero el alivio dura sólo unos segundos. Me siento, me levanto, me vuelvo a sentar. Me siento culpable por no estar escribiendo, así que me siento a escribir. En realidad escribo más bien por puro aburrimiento. Me pregunto si servirá de algo y en seguida me viene a la cabeza una frase de Mario Levrero que decía que "vale la pena llegar al aburrimiento, tocar el fondo en el aburrimiento, porque de ahí nacen los impulsos correctos". Automáticamente se me relaja el cuello y me dejo llevar por el aburrimiento, me abandono hasta tocar fondo en el aburrimiento y espero a que nazcan los impulsos correctos. Espero saber reconocerlos cuando lleguen.

lunes, 1 de julio de 2019

Día 56 (día 3)





















1 de julio
METADIARIO
Bueno, ya está. Ayer por la noche puede entregar, por fin, el cuento para el concurso. Digo cuento, pero en realidad lo que presenté es otra cosa muy distinta. Llamarlo cuento me da cierto pudor. Es una especie de engendro que probablemente ni siquiera califique para ser evaluado. Pero bueno, es todo lo que pude hacer dado que Montauk no estaba de mi parte y se había empeñado en "materializar" un bloqueo creativo bastante potente. Al menos logré presentar algo que era lo que me había propuesto y era lo que le había prometido a mi cuñado. Me quedo tranquilo; porque a pesar de todo conseguí sacar fuerzas de algún lado y llegar hasta el final de la cuestión, que era escribir sobre Montauk. Ahora ya no pienso en el premio. Sería inútil, y Montauk me lo hizo saber. Así que este metadiario puede acabar hoy, aquí, o puede que continúe, en el caso de que algo extraño suceda con el cuento que presenté. Como ya dije, los caminos de Montauk son inescrutables. Veremos.

jueves, 27 de junio de 2019

Día 55

Resultado de imagen de turner the shipwreck

27 de junio

Hoy estuve revisando lo que llevo escrito en este diario y sí, efectivamente me he alejado del propósito inicial que era el de llevar un diario de la escritura de mi próxima novela. Lo que tengo hasta ahora es, como mucho, un diario de la escritura de mis neurosis. Pero no se me puede criticar. Ni siquiera yo mismo me critico. Porque creo que tal vez, de un modo u otro, pueda rescatar algo de todo esto. Quizás no me sirva como diario de la escritura de la novela que estoy intentando (aunque a un ritmo extremadamente lento) escribir. Pero puede que en algún momento me sirva como diario de otra novela, o de lo que sea. No hay que descartar nada. Eso me dice mi instinto.
En principio, lo que sí debería hacer es empezar por pedir disculpas a aquellos amigos que supieron ver mi deriva y me advirtieron de que la cosa estaba naufragando. Aquellos a quienes en ese momento di la espalda, alegando que TODO tenía que ver con la novela. Lo acepto y rectifico.
Ahora, me propongo arrojarme osadamente a esas aguas revueltas y buscar el modo de volver a encauzar esta barca. Pero no puedo prometer nada. Así que mejor les aviso, desde ahora, a aquellos posibles lectores a quienes pueda incomodarles mi desvarío, que tal vez nunca encuentre el camino de vuelta y que esto siga siendo un simple diario de neurosis y cosas completamente alejadas de la novela; pero siempre cosas muy cercanas a una posible obra de vida. Sólo por si acaso alguna vez se me ocurre, como a Proust, lanzarme "Á la recherche du temps perdu". Voilà.




viernes, 21 de junio de 2019

Día 54 (día 2)

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METADIARIO
Segundo día.

Sucedió lo que tanto me temía: Montauk ha vuelto a hacer de las suyas.
Pensando mucho en el dinero del premio del concurso de relatos, pero también pensando peligrosamente en un posible bloqueo creativo, Montauk ha materializado lo segundo y ahora no puedo escribir nada. Algunos llamarían a esto un bloqueo ante la página en blanco o simplemente quedarse en blanco. Pero para mí no hay nada de blanco en todo esto. Yo lo veo todo más bien negro. Un vacío oscuro en el que me muevo a tientas para encontrar una salida.
Recuerdo que en una entrevista le preguntaron a Borges cómo se le ocurrían las historias que escribía. Y él respondió que muchas veces le venía a la cabeza una frase, o un comienzo, o a veces incluso el final de una historia, y de ahí empezaba a escribir sin saber muy bien adonde se dirigía. Yo, en este momento, podría tener todas esas cosas juntas, e incluso algunas más, y aun así no podría escribir ni una linea. Pero, claro, Borges es Borges.
Lo único que me queda por esperar es que Montuak materialice alguna idea sobre cómo contar todo lo que quisiera contar sobre Montuak. Así que habrá que pensar en todo eso con mucha fuerza.

lunes, 17 de junio de 2019

Día 53

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17 de junio
Mudanza nueva, cuidad nueva. Y, por lo tanto, ansiedades nuevas. Por ejemplo: tengo que dedicar algo de tiempo a buscar un nuevo repartidor de agua embotellada. Voy a extrañar a mi buen amigo Patterson, repartidor de agua/poeta, que pasaba cada viernes a traer mi caja semanal de agua en botellas de vidrio y que cada tanto me leía alguno de los poemas que escribía en su ruta de reparto. Con él podía charlar sobre literatura y los poetas que nos gustaban a los dos. Eran buenos tiempos aquellos. Ahora no sé lo que encontraré aquí, en mi nueva ciudad. Pero no pierdo las esperanzas de encontrar nuevos y extraños amigos. Los tiempos cambian y hay que darles la bienvenida.

miércoles, 12 de junio de 2019

Día 52 (día 1)

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12 de junio

METADIARIO

Por un breve período, espero, me propongo hacer un breve inciso en el diario de la escritura de la novela para darle lugar a este que será "el diario de la escritura de un cuento".
La decisión de empezar hoy, aquí, ahora, este metadiario, este diario dentro del diario, se debe a motivos más bien oscuros y, por qué no decirlo, algo esotéricos. Y es que cuando se trata de Montauk todo parece ocurrir de un modo misterioso. Esta vez no ha sido distinto. Por eso pensé que lo mejor sería llevar un diario, para dejar constancia de que los caminos de Montauk son inescrutables.
Intentaré explicarme mejor: hace algunas semanas me llegó un mensaje de mi cuñado con un enlace a un articulo que trataba sobre ciertos eventos relacionados con el Proyecto Montauk. (Lo del Proyecto Montauk es una especie de código secreto que tenemos entre los dos y que hace referencia a una historia que juntos vivimos hace muchos años, cuando los visité a él y a mi hermana en Nueva York). No voy a explicar acá nada sobre el Proyecto Montauk. Si a alguien le interesa no tiene más que buscar en Internet y allí dará con toda la información necesaria sobre esa y otras teorías de la conspiración. Únicamente diré que mi cuñado y yo compartimos la creencia de que Montauk tiene el poder de "materializar" los pensamientos.
Fue quizás por eso que ese día, al ver el mensaje de mi cuñado, no me sorprendió nada comprobar, una vez más, que basta que a uno se le de por pensar en Montauk para que Montauk aparezca. Y es que el día anterior a que me llegase el mensaje, estuve yo pensando bastante en Montauk y en la posibilidad de escribir sobre el tema. De ahí que decidiese responder al mensaje de mi cuñado prometiéndole que esta vez sí, definitivamente, escribiría un cuento sobre Montauk.
Si la casualidad existiese, diría que fue la casualidad la que hizo que al día siguiente de haber recibido dicho mensaje - y de haber decidido escribir sobre Montauk - me llegase otro, esta vez de una buena amiga que me avisaba de un concurso de relatos en el que se ofrecía un sustancioso premio económico. No pude evitar ver la conexión (eso es lo que Montauk siempre provoca en mí) así que, sin demorarme más, me senté a escribir el cuento - albergando la esperanza de que Montauk "materialice" el dinero del premio - y también a escribir este diario de la escritura de ese cuento, para, como ya dije, dejar constancia de cualquier suceso extraño que este elección pueda acarrear. Continuara...